El legado de los pioneros movilizó la Asamblea Ministerial de la AAC PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

 

Bajo el lema “Ellos comenzaron, nosotros terminaremos”, los 71 pastores y capellanes de la Asociación Argentina Central, junto a sus esposas e hijos, siguieron las pisadas de los pioneros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en América del Sur, del 25 al 28 de enero pasados, en el marco de la Asamblea Ministerial de la AAC.

El Salón de los Pioneros, en la Universidad Adventista del Plata (UAP) fue el epicentro del encuentro que –gracias a un gran despliegue logístico- llevó a los pastores a visitar y celebrar reuniones en lugares de significativa importancia en la historia de la Iglesia en nuestro continente. Fue en el citado auditorio de la UAP donde se abrió formalmente la Asamblea, el miércoles por la noche, ocasión en la cual el pastor Daniel Plenc –director del Centro de Investigación White y autor del libro “Misioneros en Sudamérica”, presentó una breve reseña del establecimiento del adventismo en América del Sur, reflexionó en torno al espíritu de los pioneros, y presentó los datos biográficos de Jorge Riffel –primer adventista laico que misionó en Argentina- y Reinhardt Hetze, primer converso al adventismo en estas latitudes. Al finalizar la reunión, sumamente inspirados por esas historias, los pastores se retiraron junto a sus familias para compartir momentos de oración en el Jardín de Oración de la UAP.

Las actividades del jueves comenzaron bien temprano. En horas de la mañana, el foco de atención estuvo en Diamante, donde se recreó el desembarco de Francisco Westphal, primer pastor adventista enviado a estas tierras para organizar las que fueron las primeras iglesias del continente. En la ocasión, el pastor Edwin Mayer caracterizó al pastor Westphal, y tras llegar en una lancha, compartió con todos los presentes la vida y obra del pionero. También en horas de la mañana en Diamante, y por la tarde en Libertador San Martín, se realizaron sesiones de asamblea donde los pastores participaron con entusiasmo. La reunión nocturna se realizó en el actual museo municipal de Libertador San Martín, que funciona en la que fuera la casa del doctor Roberto Habenicht, primer médico adventista radicado en Argentina y fundador en el año 1908 del Sanatorio Adventista del Plata (SAP). En la ocasión fue el pastor Víctor Klosko, descendiente del doctor Habenicht, quien caracterizó al pionero trazando la semblanza de su vida a favor del establecimiento de la obra médica en nuestro país.

El viernes, en horas de la mañana, se realizó una emotiva reunión en el cementerio municipal de Libertador San Martín. El docente e historiador Eugenio Di Dionisio, narró la vida y obra del pastor José Westphal y también guió a los presentes en un recorrido por las tumbas de los pioneros que allí descansan aguardando el regreso de Jesús. Las restantes horas de la mañana fueron utilizadas, para continuar las sesiones de la Asamblea, en el Salón de los Pioneros. Allí se unieron los pastores de la Unión Argentina (UA), Roberto Gullón y Horacio Cayrus, quienes tuvieron a su cargo los temas presentados. El atardecer del viernes fue vivido con mucha alegría por todos los participantes de la Asamblea. En el marco sereno, pero imponente de las colinas entrerrianas, y bajo la sombra del actual templo de Crespo Campo, primera iglesia adventista del continente, se realizó el culto de recepción del sábado. Alabanzas musicales, cánticos congregacionales y momentos de oración, fueron las actividades apropiadas para empezar a disfrutar del día de reposo. Entrada la noche, y luego de recorrer las instalaciones del museo que funciona en el salón que por años fuera la iglesia de los pioneros en Crespo Campo, los pastores y sus familias ingresaron al templo actual para la ceremonia de ordenación al ministerio de nueve pastores. Los protagonistas fueron Eric Yanez, Christian Varela, Iván Guardia, Walter Heinze, Javier Rodríguez, César Placente, Marcos Jiménez, Matías Nieto y Adrián Peralta, todos junto a sus esposas y familias. La predicación especialmente dedicada a los pastores ordenandos estuvo a cargo del ministerial de la UA, pastor Horacio Cayrus.

 

El programa matinal del sábado fue sin dudas inolvidable. Siguiendo la ruta de los pioneros adventistas en Sudamérica, el culto se realizó en Barranca Blanca, a orillas del arroyo Ensenada, a 2,5 kilómetros de Libertador San Martín. Se sabe que en aquel lugar, por entonces propiedad del hermano Reinhardt Hetze, se realizaron las primeras reuniones adventistas y de estudio de la Biblia, a finales del siglo XIX. Los pastores de la AAC llegaron al predio tal como en aquellos tiempos lo hacían los pioneros adventistas y colonos del lugar; en carros rusos tirados por caballos. Luego de disfrutar de alabanzas y las dinámicas propias del programa de Escuela Sabática, el pastor Edison Choque, director de MiPES, y Misión Global de la División Sudamericana, tuvo a su cargo la predicación, en la que invitó a los pastores a mantenerse bien enfocados en el cumplimiento de la misión. Para finalizar tan bendecida reunión sabática, en las mismas aguas del arroyo Ensenada, donde se realizara el primer bautismo adventista de Sudamérica, once personas fueron entregadas al Señor por los pastores recientemente ordenados.  En horas de la tarde el programa de cierre de la asamblea se realizó en el Salón de los Pioneros. Ante un gran mapa de las 7 provincias de la AAC, cada pastor distrital fue desafiado a esforzar y movilizar a la iglesia para culminar la obra de predicación del evangelio en su distrito. Unidos al ejército de la iglesia e inspirados luego de recrear los pasos de los pioneros, los pastores de la AAC sintieron que el lema “ellos comenzaron, nosotros terminaremos” cobró su verdadero significado.

En palabras del pastor Iván Rosales, secretario de la AAC: “Estas actividades motivaron a los pastores a dedicarse por entero a terminar la obra. Se trasmitió el sentido de cubrir pronto el territorio que le toca a cada uno, convocando a todos lo miembros  a anunciar con mas fuerza “La Gran Esperanza”. Dios mostró su bendición regalando días precisos durante las jornadas, pero especialmente en el clima que se compartió, ya que se vivió la presencia del Espíritu Santo y se manifestó en testimonios muy impactantes. La oración que quedó es ‘Pronto, Ven Señor Jesús’”.

Informe y fotografías: Prensa AAC